Los Cinco Pilares Tecnológicos para Implantar tu ERP

Los Cinco Pilares Tecnológicos para Implantar tu ERP

Durante más de 25 años de implantar proyectos de software en empresas de todo tipo, he corroborado en ellos hay cinco grandes pilares en los cuales debemos tener un muy especial cuidado y que deben estar controlados y coordinados entre sí para poder llegar a considerar el proyecto de implantación tu ERP como un éxito dentro de la organización.

Cada pilar conlleva una problemática específica a resolver y, sobre todo, a coordinar con los otros cuatro. Esto es debido a que cada uno aporta al éxito del proyecto como un todo, sin embargo, no pueden existir por separado, sino coexistir como un todo.

Definitivamente esta interrelación e interdependencia complica sobremanera toda implantación de algún ERP en tu organización.

  1. Procesos de Negocio. Tu ERP debe de reflejar el proceso de negocio de tu organización en donde está instalado, es decir, siempre se debe de definir al máximo detalle cuáles son los procesos bajo los cuales opera la organización y, por ende, tu ERP. Esta definición a detalle es ardua y en algunas ocasiones compleja, sin embargo, el beneficio obtenido es mayúsculo, ya que se puede identificar de forma muy sencilla cuáles son los procesos de negocio que realmente agregan valor a tu organización y cuáles no, trayendo como consecuencia una optimización en la forma de operar de la empresa. Asimismo, clarifica tanto lo que cada involucrado en el proceso debe de realizar, como lo que tu ERP puede automatizar. Toma en cuenta que los procesos de negocio no necesariamente serán automatizados o incorporados en tu ERP. Toda empresa tiene cinco procesos de negocio:
    1. El proceso de negocio que les gustaría tener.
    2. El que pueden tener.
    3. El óptimo.
    4. El documentado.
    5. El que siguen actualmente.
  2. Software. Siempre estamos en el entendido que el software funcionará correctamente, sin embargo, debemos ser cuidadosos del software malintencionado o bien, software mal instalado, ya que su operación afectará considerablemente el desempeño del ERP en el día a día. Cuando el sistema operativo del equipo del usuario final no cuenta con los requerimientos mínimos que requiere tu ERP, usualmente se generan inconsistencias de operación que pueden llegar a dañar la operación del mismo.
  3. Hardware. El funcionamiento óptimo del equipo de cómputo en donde se utilizará tu ERP debe ser revisado a detalle. Esto incluye la instalación eléctrica que alimenta a los equipos de cómputo, la cual deberá tener tierra física y corriente regulada, así como estar en lugares adecuados de ambiente tales como polvo, electromagnetismo, humedad y temperatura.
  4. Comunicaciones. Este es uno de los conceptos en donde se dan por sentados los resultados, pero se convierte en un punto crítico, ya que hay que tomar en cuenta tanto la instalación adecuada de la red local, como la comunicación remota, ya sea vía internet o enlaces dedicados. La velocidad de ejecución de tu ERP siempre va de la mano del canal o vía de comunicación en el que se está utilizando.
  5. Personas. Este es el punto crítico de implantación de tu ERP. Además de que los involucrados deben de estar motivados para realizar todo el trabajo extra para echar a andar tu ERP, deben de conocer muy bien qué procedimientos seguirán en su trabajo diario para que su puesto agregue valor a tu organización. De nada nos sirve tener el mejor hardware, las mejores comunicaciones, un software de calidad mundial y los procesos de negocio óptimos si los usuarios finales no saben qué es lo que deben de hacer en el día a día de la operación.

Recuerda que, si uno de ellos falla, todo el proyecto fallará, por lo que siempre se deberá tener un control detallado de cada uno de los cinco pilares tecnológicos para lograr el éxito del proyecto de implantación de tu ERP.

|Circulo TNE